Síndrome de Ojo Seco

Causas principales

La lágrima no solo es agua; es una mezcla compleja de aceites, moco y agua que nutre el ojo. Cuando esta película se rompe, aparece el ojo seco. Las causas incluyen:

  •  Parpadeo insuficiente por pasar horas frente a computadoras y celulares.
  •  Exposición constante a aire acondicionado, viento o humo.
  •  Cambios hormonales (como la menopausia).
  •  Uso prolongado de lentes de contacto.
  • Algunas enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide o lupus eritematoso sistémico. 

 

Síntomas más allá de la resequedad

Curiosamente, el ojo seco no siempre se siente “seco”. Puedes experimentar:

  •  Ojos excesivamente llorosos (tu cuerpo produce lágrimas de emergencia de mala calidad para compensar).
  •  Sensación de arena, basura o pestañas dentro del ojo.
  •  Ardor constante y fatiga visual.
  •  Visión que se nubla y mejora al parpadear fuerte.

 

Nuestro enfoque de tratamiento

Olvídate de las gotas comerciales de libre venta que solo blanquean el ojo momentáneamente. Ofrecemos un manejo integral:

  •  Prescripción de lágrimas artificiales sin conservadores y de grado médico.
  •  Geles y ungüentos lubricantes nocturnos.
  •  Higiene palpebral especializada para destapar las glándulas que producen el componente graso de tu lágrima.
  •  Colocación de tapones lagrimales microscópicos para retener la lágrima en tu ojo por más tiempo.

 

Hábitos saludables para tus ojos

Te enseñamos a cuidar tu visión en casa y en la oficina con la Regla 20-20-20: Cada 20 minutos, aparta la mirada de la pantalla y mira un objeto a 20 pies (6 metros) de distancia durante al menos 20 segundos. ¡Y no olvides parpadear voluntariamente!